Nuestras fincas, de tradición familiar desde hace muchas generaciones, están situadas en la provincia de Málaga, a una altitud entre 600 y 800 metros sobre el nivel del mar y con un clima caracterizado por muchas horas de sol, fundamentales para el correcto desarrollo de los frutos, que permiten al fruto alcanzar un óptimo grado de maduración natural en el árbol

El tener nuestros propios cultivos de pistacho y ser productores directos del producto, nos permite tras una cuidada recolección, destinar a su tostado y envasado sólo aquellos pistachos que superan los rigurosos controles de calidad establecidos

 Nuestra tierra, rica en nutrientes, permite el engorde del fruto que sólo es cuidadosamente recolectado, cuando ha alcanzado su punto justo de madurez en el árbol.